Expresión usada para manifestar sorpresa, incredulidad o admiración.

El acento puede ir en la primer o última sílaba, dependiendo de cuánto se quiera alargar la palabra.

¡Irua! ¿Te ha’ enterao de lo que le ha pasao a Juan?

¡Iruáaaa! ¡Pélate un poquito cuando puedas! (ironizando)

Mira, ira, irua… probablemente sea el resultado de esta secuencia. Por economía del lenguaje, tendemos a evitar las consonantes oclusivas como la “m” y, por otra parte, usamos la vocal “u” para dar más intensidad a la expresión de asombro.

En muchos casos puede sustituirse por la expresión caló Andivé (¡¿Dónde vas?!) o Lavín (¡La virgen!).